Muchos de los televisores que compramos hoy día, integran soluciones para poder disfrutar de distintos servicios en streaming como pueden ser Netflix, HBO o Movistar+. Son soluciones basadas en APPs de sus respectivos “Smart TV” que permiten acceder a estos servicios cómodamente desde el salón. El problema viene cuando estos Smart TV no traen el servicio que nos gusta. Y ahí empezamos a buscar alguna solución posible:
– Google Chromecast
Apple TV
Roku
Android TV
Fire TV Stick de Amazon
– PC (como por ejemplo, un NUC de Intel)

Personalmente, he usado desde hace años algunos equipos Roku y NUC para disfrutar de Netflix y Kodi en mi casa. El primero de ellos, el Roku, tiene varias soluciones tanto en formato stick HDMI como en set top box.

Yo he probado ambos tipos para poder disfrutar de Netflix en un televisor sin soporte nativo para Netflix (gracias a Sony por su abandono completo a su “smart tv” basado en Opera). El Roku se desenvuelve muy bien para reproducir contenido de Netflix, y tiene versiones que soportan 4K. El problema viene del contenido (aplicaciones, apps, disponible en España), ya que se trata de un reproductor de contenido muy extendido en Estados Unidos, pero completamente desconocido en España. Y ahí es donde empiezan los problemas con Roku. Por claro, si tienes una suscripción de Amazon Prime, seguramente te interesará alguna serie o película de Prime Video que viene incluido con tu suscripción a Amazon Prime. Pero como Roku no tiene disponible en España (si en otros países) la aplicación de Prime Video, no podrás acceder a ninguno de sus contenidos. De hecho, las aplicaciones disponibles de Roku en España son muy pocas, y de las pocas que hay, son de muy baja calidad. Salvo Netflix, es raro encontrar una aplicación profesional de verdad en España. Por lo que podríamos decir que Roku nos valdría solamente para disfrutar de Netflix (eso sí, de forma muy agradable y suave con su mando a distancia).

Por otra parte, también he usado desde hace años un pequeño ordenador Intel NUC, transformado en un HTPC gracias a Kodi.

Es una combinación muy buena para poder ver contenido que tengas disponible de forma local, o en red. Además, el sistema Kodi (antes llamado XBMC) tiene cientos de add-ons para ampliar su funcionalidad y permitir la reproducción de contenido de otros sistemas. Y ahí es donde viene el problema. Estos add-ons suelen estar desarrollados por terceros (podríamos decir tal vez frikis) que ponen a disposición de la comunidad sus contribuciones para acceder a otros contenidos como Netflix, Prime Video o Movistar+. El problema aquí radica en la confianza. Imagínate usar tus credenciales de Amazon (con las que puedes realizar compras en su página web) para acceder a Prime Video a través de un add-on que ha desarrollado una persona que no conoces. Es cierto que hay páginas oficiales de Kodi donde los desarrolladores hablan de sus progresos y demás. Pero al final, debes de fiarte de que su software no hará nada malo con tus credenciales. Ni que tampoco futuras actualizaciones de sus add-ons hagan nada malo con ellas (cuidado con las actualizaciones automáticas). Por tanto, el Intel NUC es muy bueno para tener un ordenador pequeñito, sin ruido, para poder reproducir contenido descargado o de add-ons que no sean con suscripciones de pago que nos puedan hacer mucho daño en el bolsillo.

Además, he podido probar en varias ocasiones la solución de Google, el Chromecast, pero a la hora de la verdad, siempre me ha dado problemas y dolores de cabeza. Cuando tiene que funcionar, no funciona. El móvil no se conecta, o depende del soporte de la aplicación para que se pueda reproducir en el televisor.

En mi opinión, el sistema no es tan estable como debería y depende de demasiadas cosas. Además, tener que tener el móvil para enviar el contenido al Chromecast me parece un problema, ya que debes de tener una WIFI para su uso, y también, estarás consumiendo batería durante la reproducción.

Durante este apasionante viaje en busca del reproductor de contenidos, también tuve la ocasión de usar durante un tiempo un android TV.

El problema que le encuentro es que suelen ser un poco lentos, se les nota cierto lag de respuesta desde que se pulsa el mando hasta que reaccionan, e internamente suelen venir construidos con muy poca cantidad de memoria. Además, tardan en arrancar como un móvil android viejo, y a veces la memoria se corrompe si no se ha apagado bien. Lo bueno es que puedes disfrutar de todas las aplicaciones disponibles en Play Store. Pero es una solución bastante inestable en mi opinión.

Por otro lado, el Apple TV es un buen aparato. Es robusto, bonito, y tiene un mando genial.

El problema que encontré en su día es que le faltaba alguna aplicación de alguno de los servicios que uso normalmente. Tampoco tiene soporte para instalar Kodi sin hacer el pino puente, por lo que debes ceñirte a las aplicaciones que tenga disponibles Apple. Pero para mí es determinante que no se pueda instalar Kodi ya que me gusta mucho el cine en versión original con la opción de añadirle subtítulos y poder avanzarlos o retrasarlos durante la reproducción para sincronizarlos correctamente.

Y finalmente llegamos al Fire TV Stick de Amazon. No deja de ser un “pincho” HDMI con Android en sus tripas.

Tiene una capa personalizada de Amazon donde te ofrecen contenido de Prime Video. Pero permite instalar un montón de aplicaciones de forma oficial:

Pero es que además, sin ser un erudito, y gracias a que no deja de ser un pincho con Android, podemos instalar Kodi sin mucho trabajo y conectarlo a un servidor NAS para disfrutar de todo tu contenido multimedia en el televisor del salón.

El único servicio que a día de hoy parece que se resiste es HBO.

En definitiva, el Fire TV Stick de Amazon permite tener en tu salón acceso a Netflix, Movistar+, Prime Video de Amazon, Plex, Spotify, DS Video (si tienes un NAS Synogoly), Kodi y muchas otras aplicaciones por sólo 39,99€.